Comunicación con Caballos

” La comunicación con un caballo parte por permitirle ser quien es desde un estado de presencia”

 

En los últimos 12 años he necesitado transformarme y evolucionar en mi trabajo con los Caballos, con un único objetivo: Entenderlos mejor y ayudar a las personas a que los entiendan. Así como trabajar en la investigación de nuevas formas y técnicas para que ellos nos puedan entender también a nosotros.

Para que un proceso de comunicación y relación se pueda dar, debemos ser conscientes del estado en el que afrontamos el mismo. Para generar un ambiente de respeto y confianza entre el caballo y nosotros debemos trabajar nuestra autenticidad, nuestra percepción y amplitud, nuestro estado de presencia, así como nuestra actitud y estado emocional. Solo así expresaremos nuestra propia esencia y seremos capaces de entender lo que nos dice el caballo de una forma limpia, sin interpretar lo que recibimos de él. Igualmente importante es atender a nuestra propia responsabilidad de favorecer y generar el ambiente adecuado para que el caballo pueda expresar libremente.

Mi trabajo se centra en el concepto de que la comunicación influye directamente en el tipo de relación que se quiere establecer con el caballo.

Tras cientos de caballos conocidos que han pasado por mis manos he llegado a la conclusión de que para comunicar de la manera deseada, así como para vislumbrar el tipo de relación que se quiere establecer, es imprescindible atender a los siguientes factores:

  • Etología del Caballo: Saber cómo es el caballo, cómo vive, cómo piensa, cuáles son sus instintos, sus percepciones, etc.
  • Lenguaje corporal del Caballo: Entender cuáles son sus señales, cómo se comunican entre ellos y como se comunican con nosotros a través de su cuerpo.
  • Biomecánica del Caballo: En función de las actividades a realizar con los caballos es importante un conocimiento biomecánico del caballo. Como funciona su movimiento a partir de su sistema esquelético y muscular.
  • Lenguaje corporal de las personas: Tomar conciencia de nuestro cuerpo y lo que expresamos con él.
  • Gestión emocional: Cómo nos sentimos cuando estamos con los caballos y lo que pasa con ello. Cómo percibimos las emociones de ellos.
  • Conexión energética: De qué forma entendemos la conexión de nosotros mismos con todo lo que nos rodea y qué recibimos del caballo a nivel energético.

Por todo lo dicho anteriormente, una relación no es sólo pedir, una relación es un dar y recibir, es atender a necesidades y aprender a expresar las propias. Es establecer una confianza y generar una empatía, es comprensión y compasión. Compasión entendida como colocarse en el lugar del otro. Y cuando se atienden necesidades, a menudo aunque pensemos que estamos dando lo que el otro necesita, estamos atendiendo a las propias. Es importante aprender a observar y sentir. Es igualmente importante aprender a ser. Permitir y permitirse ser para alcanzar una relación honesta y sincera y actuar en consecuencia.

Ponte en contacto conmigo si tienes interés en trabajar en la comunicación con tu caballo para mejorar la relación que tienes con él.